El calentamiento global está afectando de forma significativa los patrones de las precipitaciones en todas las regiones del mundo. Por ejemplo, en la península ibérica, al sur y en la zona mediterránea, se observa una tendencia a la disminución de las precipitaciones. Por ello, la captación de agua de lluvia en el hogar se presenta como una solución ingeniosa que permite adaptarse a esta nueva realidad.
La captación de agua de lluvia, también llamada cosecha de agua de lluvia, sigue un principio muy básico: se recoge el agua que cae del cielo y se almacena para su uso posterior. El agua acopiada por este proceso puede usarse, sin requerir ningún tratamiento, en la vivienda para regar, limpiar, alimentar el inodoro e incluso la lavadora.
La norma europea UNE-EN 16941-1 clasifica este procedimiento como un sistema de agua no potable in situ, es decir, considera al agua de lluvia recolectada como no apta para el consumo. Esto se debe a las impurezas que suele tener dicha fuente de agua, y al hecho de que, al no estar químicamente tratada, durante su almacenamiento pueden proliferar patógenos.
Cómo implementar un sistema de captación de agua de lluvia en el hogar
Antes de lanzarte a instalar tu propio sistema, es crucial que entiendas algunos aspectos clave. El primero es la normativa vigente, así que infórmate bien sobre los requisitos en tu zona, que varían en cada región. Por ejemplo, en España, cada comunidad autónoma tiene su propia legislación al respecto.
Luego, debes determinar el comportamiento de las lluvias en tu región, revisando la curva de promedio mensual de lluvias. Esta te indicará cuáles serán los meses de mayor oportunidad de captación del preciado líquido.
Por último, evalúa tus necesidades, estimando la cantidad de agua que consumes y el uso que le darás. Este dato te orientará a determinar el tamaño del sistema que necesitas, aunque aún deberás igualmente considerar la disponibilidad de agua de lluvia en tu región, para no sobrediseñarlo.
Los componentes de un sistema de captación de agua de lluvia en el hogar son los siguientes:
- Superficie de captación: La superficie de captación de las viviendas suele ser los tejados y las azoteas. El tipo de tejado influye en la calidad del agua recogida, siendo los de tejas, losas naturales y los techos verdes, los que ofrecen mayor calidad. Algunas localidades limitan el uso de techos como sistema de captación cuando estos están construidos con fibrocemento o amianto.
- Canalones y bajantes: Son las canalizaciones que permiten conducir el agua de lluvia captada hacia su lugar de depósito. Deben estar fabricados con materiales que no alteren la calidad del agua canalizada.
- Filtros: El sistema emplea un conjunto de filtros físicos que permiten eliminar hojas, tierra y otros residuos arrastrados por el agua de lluvia. Algunos filtros son autolimpiantes, es decir, expulsan de forma automática los residuos captados. Otros son de tipo manual, por lo que es necesario que una persona retire periódicamente los residuos.
- Depósito de almacenamiento: El depósito de almacenamiento es la cisterna donde se guarda el agua de lluvia recogida. Debe ubicarse en un lugar sombreado para evitar que el agua se caliente y proliferen las bacterias. Y debe protegerse del ingreso de insectos o roedores.
- Bomba (opcional): Generalmente, el depósito se ubica en un nivel en el cual no es posible distribuir el agua hacia el hogar por gravedad. En estos casos, se requiere una bomba para impulsar el agua hacia los puntos de uso.
- Instalación de llaves y válvulas: Para adecuar el sistema de distribución al uso dual de abastecimiento desde el acueducto y desde el tanque de almacenamiento, se requiere colocar llaves y válvulas. Se necesita un fontanero cualificado para realizar la conexión de forma segura.
El empleo de un sistema de captación de agua de lluvia en el hogar es una excelente manera de reducir tu huella hídrica y ahorrar dinero en la factura del agua. Además, te da una mayor independencia frente a posibles restricciones de suministro. Eso sí, requiere una inversión inicial y un poco de mantenimiento, pero a la larga, merece la pena ya que te acerca a un hogar plenamente ecológico.
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