Todos sabemos que vivimos en un mundo que cada vez es más consciente de que nuestros actos tienen consecuencias, y esto también ocurre en los actos que realizamos en el planeta. De ahí que haya surgido un nuevo concepto: las viviendas Passive House, que son como un soplo de aire fresco, como una solución a los problemas que estamos viviendo actualmente. Se trata de una alternativa mucho más eficaz para así poder reducir el consumo de energía, y todo sin sacrificar el confort.
Pero, ¿y si además de consumir casi nada, una casa pudiera generar más energía de la que necesite? Esto es precisamente lo que propone la certificación Passive House Premium. Se trata de una revolución nunca antes vista en la forma en la que tenemos que habitar y coexistir con la Madre Tierra.
De un concepto a una evolución.
El estándar Passive House nació en el año 1988 y fue fruto de una conversación entre dos profesores: el profesor Adamson, nacido en Suecia, y el profesor Wolfgang Feist, nacido en Alemania. La visión era clara: la de construir casas que tuvieran un aislamiento térmico totalmente excepcional, que se pudieran controlar totalmente las infiltraciones y que dieran la máxima calidad del aire interior.
Así se puede reducir el consumo de energía en hasta un 90 % respecto a una casa normal. Desde ese mismo día, miles de edificaciones bajo el estándar se han construido en toda Europa, y esto va más allá. Hoy en día existen tres tipos de niveles de certificación:
- Passive House Classic: es la que demanda una mínima energía y tiene una alta eficiencia térmica.
- Passive House Plus: incluye la generación de energía renovable para cubrir su propio consumo.
- Passive House Premium: esta va mucho más allá. De hecho, es capaz de generar un excedente de energía que puede ser devuelto a la propia red eléctrica.
La experiencia en climas mediterráneos.
Aunque ha sido originado todo este concepto en un clima frío, el estándar ha ido más allá y se ha ido adaptando a climas un poco más templados, como el de España. En este contexto, una casa Passive House puede reducir el consumo de energía en un 60 % frente a lo que es un edificio nuevo al estilo tradicional. Esto consigue lograr además la codiciada calificación Clase A, tan querida y anhelada por todos.
Según el proyecto europeo Passive Home, una vivienda Passive House en un clima mediterráneo tiene que cumplir todos estos requisitos:
- Demanda máxima de calefacción de 15 kWh/m² al año.
- Demanda máxima de refrigeración de 15 kWh/m² al año.
- Estanqueidad del edificio menor o igual a 0,6 renovaciones de aire por hora (a 50 Pascales).
- Consumo total de energía primaria (calefacción, refrigeración, agua caliente y electricidad): menos de 60 kilovatios hora/m² al año.
Del laboratorio a la pantalla: el salto que dio Grand Designs.
Esta sostenibilidad también ha llegado al mundo de la televisión. De hecho, hace poco el programa británico Grand Designs ha presentado la primera Passive House Premium del Reino Unido. Ha sido construida en los idílicos paisajes de Cotswolds. Se trata de un proyecto muy ambicioso que ha sido protagonizado por Duncan y Liz, y demuestra cómo es posible combinar un diseño moderno, flexible, audaz y vigoroso con cero emisiones.
Uno de los aspectos más importantes que se ha conseguido para lograr esa certificación Premium ha sido la prueba de estanqueidad del aire, una prueba que también ha sido conocida como Blower Door Test. Esta prueba indica que la envolvente del edificio está perfectamente sellada y así se minimizan las pérdidas de calor y, además, se limita la entrada de corrientes de aire. Eso hace que se pierda mucha menos energía.
La empresa Building Energy Experts fue la que hizo esta tarea, y su director, el renombrado Jack Allen, ha destacado el papel crucial que la precisión y también el control pueden jugar en construcciones tan eficientes como estas.
Vivir sin factura energética: ¿es posible o solo un mito?
La casa presentada en Grand Designs no solo ha conseguido cubrir su consumo energético, ha ido mucho más allá. Es capaz de producir más energía de la que es capaz de utilizar gracias a la integración de varias fuentes renovables, como paneles solares de alta eficiencia. Todo esto permite alimentar incluso otros hogares, generando un impacto mucho más positivo y más allá de las propias paredes. Todo se expande, todo fluye.
Así, Passive House Premium no solo es un avance en el mundo actual, es un cambio en la relación que tenemos con el propio planeta: de consumidores pasivos de energía a productores. Somos co-creadores de nuestra propia realidad.
El futuro ya está aquí
Con esta proliferación de políticas de este tipo de eficiencia energética, los incentivos a la rehabilitación de hogares, además de esa creciente conciencia que todos tenemos por el medioambiente, todo parece indicar que, más pronto que tarde, las Passive House seguirán ganando el protagonismo que sin duda se merecen.
Tanto si lo que quieres es hacer una casa desde cero como si lo que deseas es mejorar tu vivienda, este tipo de tecnologías ,como la estanqueidad del aire, el aislamiento térmico de alto rendimiento o los sistemas de ventilación con recuperación de calor, están al alcance de todos los mortales. Así que, como demostró el caso de Grand Designs, vivir sin factura energética no es ciencia ficción. Es posible, aunque requiere unos años para que sea factible para todo mortal.
