Green Home Press
  • Selección Green
  • Bienestar
  • Ciencia
  • Economía
  • Energía
    • Precio de la Luz
  • Tecnología
No Result
View All Result
Writy.
  • Selección Green
  • Bienestar
  • Ciencia
  • Economía
  • Energía
    • Precio de la Luz
  • Tecnología
No Result
View All Result
Green Home Press
No Result
View All Result
Home Tecnología

Más personas se atreven a demandar solas gracias a la IA, y los jueces estadounidenses no saben muy bien qué hacer con ello

by David Pérez
10 de junio de 2026
in Tecnología
Jueza federal latina en un juzgado de Colorado rodeada de expedientes legales, con un portátil mostrando una IA

Una jueza federal reflexiona sobre el creciente número de demandantes que usan inteligencia artificial para litigar sin abogado en los tribunales estadounidenses.

Cada mañana, la jueza federal Maritza Braswell revisa en su despacho de Colorado montones de escritos presentados por ciudadanos sin abogado. Últimamente, nota algo distinto: cada vez más de esos documentos llevan la huella inconfundible de la inteligencia artificial.

No es una impresión subjetiva. Según un estudio que analizó 4,5 millones de casos civiles federales, el porcentaje de demandas sin representación legal pasó del 11 % en 2022 al 16,8 % en 2025. Si esto supone un avance real en el acceso a la justicia, o abre problemas nuevos para un sistema que no estaba preparado, es precisamente lo que los tribunales estadounidenses intentan descifrar ahora.

Un aluvión de demandas redactadas por chatbots

El crecimiento no ha sido gradual: ha sido una explosión. Dentro de los casos sin representación legal, el número de escritos presentados se más que duplicó respecto a los niveles anteriores a 2023. Para confirmarlo, los investigadores Anand Shah y Joshua Levy analizaron 1.600 documentos judiciales con un detector de texto comercial, y el resultado fue inequívoco: la proporción de escritos con contenido generado por IA pasó del 1 % en 2023 al 18 % en 2026.

El fenómeno tiene una cara muy concreta. En comunidades de Reddit y foros especializados circulan guías paso a paso para demandar con ayuda de chatbots. Una de ellas, publicada en diciembre de 2024, explicaba cómo redactar un recurso legal con Microsoft Copilot, pagar 150 dólares a un abogado para revisarlo y presentarlo en el Distrito de Vermont. El resultado fue inmediato: los casos sin abogado en ese estado saltaron de unos 45 al año a más de 1.100 en 2024.

Escritos más claros, pero no más victorias

La jueza Braswell reconoce algo que quizás sorprende: los escritos asistidos por IA son, en general, más comprensibles que los manuscritos crípticos que llegaban antes. Algunos de esos documentos anteriores eran casi ilegibles, y los jueces estaban obligados a interpretarlos con generosidad. Ahora los argumentos llegan mejor articulados. «Puedo entender mejor lo que argumentan con ayuda de IA que sin ella», señala la jueza.

Eso no significa que la IA esté igualando las probabilidades de ganar. Las personas sin representación legal siguen perdiendo sus casos con mucha más frecuencia que quienes cuentan con abogado, y esa tendencia no ha cambiado. «Resulta que presentar una demanda es una tarea compleja y multidimensional. No se trata solo de redactar un texto», advierte el investigador Joshua Levy.

¿Son confidenciales las conversaciones con un chatbot legal?

Una de las preguntas más urgentes que enfrentan los tribunales es si las conversaciones con un chatbot merecen la misma protección que las mantenidas con un abogado. En febrero de este año, un tribunal federal en Míchigan respondió que sí: las conversaciones de una litigante con ChatGPT para preparar su caso constituían «trabajo jurídico protegido», blindado frente a la parte contraria.

Ese mismo día, un tribunal federal en Nueva York llegó a la conclusión opuesta. Argumentó que Claude no es un abogado y que el usuario no tiene una «expectativa razonable de confidencialidad» en sus conversaciones con él, dado que las empresas de IA pueden compartir datos con terceros. En marzo, la jueza Braswell falló en una dirección intermedia: el uso de chatbots por parte del litigante debe quedar fuera del alcance de la parte contraria. «Eso no elimina toda expectativa de privacidad», escribió en su resolución. Los tribunales siguen divididos, sin ningún criterio uniforme en Estados Unidos.

¿Quién paga cuando el chatbot se equivoca?

La jueza Allison Goddard, magistrada federal en California, ha visto casos en que ChatGPT infló de forma desproporcionada el valor estimado de una demanda. En uno de ellos, una persona que sufrió una caída en una tienda reclamó 700.000 dólares, una cifra muy alejada de lo que el caso podía valer realmente. «Es como si el Doctor Google hubiera estudiado Derecho», comentó la jueza.

La pregunta sobre quién asume la responsabilidad cuando un chatbot da mal consejo legal ya ha llegado a los tribunales. En marzo, Nippon Life Insurance demandó a OpenAI alegando que ChatGPT ejerció la abogacía sin licencia y propició demandas frívolas. OpenAI respondió en mayo solicitando la desestimación: «ChatGPT no es una persona y no posee ni utiliza ningún conocimiento jurídico». El caso sigue pendiente. Nueva York presentó ese mismo mes de marzo un proyecto de ley para prohibir que los chatbots se hagan pasar por abogados, y en el Congreso se debaten iniciativas similares, aunque ninguna ha prosperado.

Un sistema judicial que no estaba preparado para esto

Los jueces se enfrentan a preguntas para las que la ley aún no tiene respuesta. ¿Tiene un chatbot el deber de dar buenos consejos legales, como lo tiene un abogado humano? ¿Quién responde si ese consejo causa daño? La jurisprudencia deberá construirse desde cero, caso a caso.

Lo que sí parece claro es que la IA está ampliando el acceso a la justicia para quienes no pueden pagar representación. Los litigantes que antes respondían con timidez ante los jueces ahora llegan habiendo ensayado sus argumentos con un chatbot, y eso cambia la dinámica en la sala.

Lo que viene a continuación es incierto. Los tribunales tendrán que pronunciarse sobre privilegio, responsabilidad y regulación en un contexto que evoluciona más rápido que las leyes. La pregunta no es si la IA seguirá transformando el acceso a la justicia en Estados Unidos. La pregunta es quién establecerá las reglas, y cuándo.

  • Aviso Legal
  • Contacto
  • Green Home
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
Contacto

© 2025 by GreenHomePress

No Result
View All Result
  • Selección Green
  • Bienestar
  • Ciencia
  • Economía
  • Energía
    • Precio de la Luz
  • Tecnología

© 2025 by GreenHomePress