Green Home Press
  • Selección Green
  • Bienestar
  • Ciencia
  • Economía
  • Energía
    • Precio de la Luz
  • Tecnología
No Result
View All Result
Writy.
  • Selección Green
  • Bienestar
  • Ciencia
  • Economía
  • Energía
    • Precio de la Luz
  • Tecnología
No Result
View All Result
Green Home Press
No Result
View All Result
Home Tecnología

Corea del Sur lleva décadas apostando por cada nueva tecnología, y la inteligencia artificial no es la excepción

by David Pérez
3 de julio de 2026
in Tecnología
Robot de reparto autónomo en un cruce peatonal de Gangnam, Seúl, al anochecer, con rascacielos tecnológicos al fondo

Un robot de reparto espera en un paso de peatones en Gangnam, Seúl, símbolo de cómo Corea del Sur ha integrado la tecnología en su vida cotidiana durante décadas.

En Gangnam, un robot de ojos de dibujo animado aguarda en un semáforo para entregar un pedido de comida. En las paradas de autobús, pantallas táctiles muestran horarios en tiempo real; pronto, un quiosco responderá preguntas de los viajeros en varios idiomas. En el metro, el 5G funciona sin interrupciones incluso bajo tierra.

Este paisaje no es una casualidad ni el capricho de una ciudad con recursos. Es el resultado de décadas de transformación deliberada, en las que Corea del Sur ha convertido la adopción tecnológica en algo parecido a un proyecto de Estado.

Un país cableado desde sus cimientos

Corea del Sur no llegó a este punto por accidente. Su trayectoria tecnológica sigue una secuencia casi perfecta de apuestas industriales: acero y astilleros en los años setenta, semiconductores en los ochenta, banda ancha en los noventa, smartphones en los dos mil. Cada década trajo una nueva ola, y el país la afrontó con determinación.

Hoy, Samsung y SK Hynix suministran la mayor parte de los chips de alta memoria del mundo, componentes esenciales para entrenar los modelos de inteligencia artificial más avanzados. Su peso en la economía nacional es tan grande que el índice bursátil Kospi alcanzó máximos históricos en 2026 impulsado por ambas empresas, cada una valorada por encima del billón de dólares.

Esta base no es solo económica. También es cultural. En Corea del Sur, adoptar tecnología se percibe como una forma de modernización, una manera de afianzar el lugar del país en el orden global.

El entusiasmo diseñado desde el Estado

Detrás del optimismo colectivo hay una arquitectura política muy deliberada. El gobierno surcoreano ha declarado la inteligencia artificial motor de una «Cuarta Revolución Industrial» y la impulsa como vía principal hacia el crecimiento económico.

El presidente Lee Jae-myung prometió situar al país entre las tres grandes potencias de IA, junto a Estados Unidos y China. Para ello creó el Consejo Presidencial de Estrategia Nacional de IA, financió el desarrollo de modelos soberanos construidos por empresas coreanas y garantizó a Samsung y SK Hynix créditos fiscales junto a financiación a bajo interés.

La ley de IA aprobada en 2024 refleja esa prioridad: fomenta el desarrollo y establece controles ligeros. No es una postura aislada. Según el Índice Stanford de IA 2026, el 70% de los surcoreanos considera que avanzar en inteligencia artificial es más importante que proteger industrias mediante regulación.

Una sociedad que usa la IA a diario, con matices

Los datos de adopción son reveladores. Solo el 16% de los surcoreanos dice estar más preocupado que entusiasmado por la IA, el porcentaje más bajo de los 25 países encuestados por el Pew Research Center. En Estados Unidos, esa cifra alcanza el 50%.

La mayoría usa inteligencia artificial cada día, como asistente personal o herramienta de trabajo. Robots de reparto esperan en los semáforos. Los libros de texto escolares incorporan IA. En los centros de bienestar social, robots atienden a personas mayores. El resultado tiene reflejo en los rankings internacionales: según el Índice Stanford de IA 2026, Corea del Sur ocupa el tercer lugar mundial en número de modelos de IA destacados.

Las grietas del optimismo: miedos y contradicciones

El entusiasmo no es uniforme. El 64% de los surcoreanos teme que la IA desplace empleos y agrave la desigualdad. Aunque el 52% cree que también puede aumentar la productividad, la tensión es real.

Cuando Hyundai anunció en enero que desplegaría robots humanoides Atlas en sus fábricas, el sindicato reaccionó con firmeza. «Sin acuerdo entre dirección y trabajadores, no entrará ni un solo robot con nueva tecnología», declaró la organización.

Las críticas llegaron también desde la educación. El gobierno implantó libros de texto con IA sin prueba piloto previa, y aparecieron errores factuales junto a riesgos de privacidad. La reacción fue intensa. Según el profesor Chihyung Jeon, del Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea, la agenda nacional deja poco espacio para reflexionar sobre las dimensiones sociales, políticas y éticas de la tecnología.

ChatGPT como chamán: la IA en la vida íntima de los jóvenes

En una noche reciente en el Mercado Central de Seúl, una joven de 29 años sacó su teléfono y tecleó una fecha de nacimiento en ChatGPT. Quería conocer el saju, el horóscopo tradicional coreano, de su prima. Agente de seguros en busca de nuevo empleo y pareja, consulta al chatbot sobre trabajo, inversiones y vida sentimental. Para ella, ChatGPT es una puerta hacia un futuro mejor.

No es un caso aislado. Según Korea Gallup, el 46% de los surcoreanos de veinte años ha usado un chatbot para leer su fortuna. Atrapados entre el desempleo, la precariedad y el encarecimiento de la vivienda, muchos jóvenes proyectan en la IA una esperanza que el mercado laboral no les ofrece.

La misma joven que consulta a ChatGPT como oráculo admite que teme perder su trabajo por culpa de la IA. Aun así, la usa a diario, igual que todos sus compañeros. «A veces le tengo miedo, pero de momento es muy útil», dijo.

Esa frase condensa algo más amplio. Corea del Sur lleva décadas corriendo hacia la siguiente tecnología, impulsada por el Estado, por la historia y por el temor colectivo a quedarse atrás. La inteligencia artificial no ha alterado esa dinámica, sino que la ha intensificado. La pregunta que permanece abierta es si, en algún momento, el país encontrará espacio para correr un poco más despacio y preguntarse adónde quiere llegar.

  • Aviso Legal
  • Contacto
  • Green Home
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
Contacto

© 2025 by GreenHomePress

No Result
View All Result
  • Selección Green
  • Bienestar
  • Ciencia
  • Economía
  • Energía
    • Precio de la Luz
  • Tecnología

© 2025 by GreenHomePress