Green Home Press
  • Selección Green
  • Bienestar
  • Ciencia
  • Economía
  • Energía
    • Precio de la Luz
  • Tecnología
No Result
View All Result
Writy.
  • Selección Green
  • Bienestar
  • Ciencia
  • Economía
  • Energía
    • Precio de la Luz
  • Tecnología
No Result
View All Result
Green Home Press
No Result
View All Result
Home Energía

Estados Unidos inyecta 99 millones de dólares para extraer energía del calor oculto bajo su suelo

by David Pérez
23 de septiembre de 2026
in Energía
Torre de perforación geotérmica en paisaje árido de EE. UU. con ingenieros revisando planos al atardecer

Plataforma de perforación geotérmica en el oeste de EE. UU., donde el Gobierno invierte 99 millones de dólares para explotar la energía del subsuelo.

Bajo gran parte de Estados Unidos existe un recurso energético constante, disponible las 24 horas y prácticamente intacto: el calor de la Tierra. Durante décadas, la geotermia quedó limitada a zonas con condiciones geológicas muy concretas, como géiseres o fuentes termales. Una nueva generación de tecnologías promete cambiar ese mapa. El Departamento de Energía acaba de anunciar una inversión millonaria destinada a probar esas tecnologías en condiciones reales y a buscar nuevos yacimientos subterráneos en lugares donde hasta ahora se consideraba inviable. El objetivo no es solo producir más electricidad, sino reducir el riesgo técnico y financiero que ha frenado a la industria durante años.

Una inversión estratégica en dos frentes

El Departamento de Energía de Estados Unidos ha anunciado más de 99 millones de dólares para 21 proyectos de geotermia repartidos por todo el país. La financiación se divide en dos líneas de trabajo, con un objetivo común: demostrar que el calor subterráneo puede convertirse en una fuente de electricidad viable a gran escala.

Cinco de los proyectos seleccionados realizarán pruebas de campo de sistemas geotérmicos mejorados, conocidos como EGS por sus siglas en inglés. Estos ensayos buscan validar tecnologías de próxima generación en condiciones reales, fuera del laboratorio. Los otros 16 proyectos llevarán a cabo perforaciones de exploración para identificar y caracterizar recursos geotérmicos prometedores que todavía no han sido confirmados.

La apuesta es doble. Por un lado, se trata de comprobar que las nuevas técnicas funcionan cuando se enfrentan a la complejidad del subsuelo real. Por otro, de confirmar la viabilidad de yacimientos que podrían alimentar futuras plantas comerciales. Sin esa verificación sobre el terreno, los inversores privados difícilmente asumirán el riesgo de financiar proyectos a gran escala.

Por qué la geotermia de próxima generación importa ahora

La geotermia ofrece algo que otras renovables no pueden garantizar: constancia. Mientras que la solar depende del sol y la eólica del viento, el calor de la Tierra está disponible en todo momento. Esa característica la convierte en una candidata natural para cubrir la demanda eléctrica de base, aquella que no puede permitirse interrupciones.

El contexto actual refuerza esta necesidad. La demanda eléctrica en Estados Unidos está creciendo, impulsada por la electrificación del transporte, la expansión de los centros de datos y la reindustrialización de ciertas regiones. Al mismo tiempo, existe una apuesta política clara por reforzar la independencia energética del país y reducir la dependencia de fuentes externas.

Los sistemas geotérmicos mejorados amplían considerablemente el terreno de juego. Hasta ahora, la geotermia solo era rentable en zonas con calor accesible y rocas permeables de forma natural. Las técnicas EGS permiten crear permeabilidad artificialmente, inyectando fluidos a presión para fracturar la roca caliente. Eso abre la puerta a recursos que antes se consideraban inaprovechables por falta de temperatura suficiente o de circulación natural de agua en el subsuelo.

Reducir el riesgo para atraer inversión privada

El desarrollo geotérmico ha estado frenado durante años por dos barreras principales: los altos costes iniciales y la incertidumbre geológica. Perforar es caro, y no siempre se encuentra lo que los modelos predicen. Esa combinación ha alejado a muchos inversores, que prefieren tecnologías con retornos más predecibles.

Las pruebas de campo y las perforaciones de exploración financiadas por el Departamento de Energía buscan atacar precisamente ese problema. Cada pozo perforado y cada ensayo completado generan información que reduce la incertidumbre para el siguiente proyecto. Es un proceso acumulativo: cuantos más datos existen, más barato y menos arriesgado resulta el siguiente paso.

Un aspecto clave del programa es que los datos obtenidos serán públicos. Toda la información generada por estos proyectos se incorporará al Geothermal Data Repository, una base de datos gestionada por el propio departamento. Eso significa que la industria, los investigadores y otros actores podrán aprender de cada proyecto, incluso de aquellos que no alcancen los resultados esperados. El conocimiento no se queda en manos de una sola empresa.

Un paso más en una transformación gradual

La geotermia ha pasado de ser una tecnología marginal, limitada a lugares con condiciones geológicas excepcionales, a convertirse en una pieza relevante del debate energético estadounidense. No ha sido un cambio repentino, sino una acumulación de avances técnicos, reducciones de coste y apoyo público sostenido durante varios años.

La inversión pública actúa como catalizador. Los proyectos seleccionados todavía deben superar un proceso de negociación con el Departamento de Energía antes de recibir fondos, y la selección no garantiza la financiación final. Aun así, el simple hecho de que exista este programa envía una señal clara al mercado: el gobierno federal considera que la geotermia de próxima generación merece ser probada a escala real.

Este anuncio se enmarca en una tendencia más amplia de apoyo gubernamental a tecnologías de energía limpia que puedan proporcionar electricidad constante. La solar y la eólica han recibido atención y financiación durante años. Ahora, la geotermia empieza a ocupar un espacio propio en esa conversación, con la ventaja de que no depende del clima.

Lo que viene a continuación será decisivo. Los próximos meses y años mostrarán si las tecnologías EGS pueden funcionar de forma fiable y económica fuera de las zonas geotérmicas tradicionales. Si los resultados son positivos, el mapa energético de Estados Unidos podría ampliarse de forma significativa. Si no, la industria habrá aprendido lecciones valiosas que orientarán futuros intentos. En cualquier caso, el calor bajo el suelo estadounidense ha dejado de ser una promesa lejana para convertirse en un objetivo concreto de inversión y experimentación.

  • Aviso Legal
  • Contacto
  • Green Home
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
Contacto

© 2025 by GreenHomePress

No Result
View All Result
  • Selección Green
  • Bienestar
  • Ciencia
  • Economía
  • Energía
    • Precio de la Luz
  • Tecnología

© 2025 by GreenHomePress