El 27 de mayo, Canadarm2 se detuvo en mitad de una tarea rutinaria. Sin aviso aparente, el brazo robótico más veterano de la Estación Espacial Internacional —25 años en órbita, una década más allá de su vida útil prevista— dejó de responder como se esperaba.
Su inactividad no es un contratiempo menor. Sin Canadarm2, las naves de suministro no pueden atracar y parte del mantenimiento de la estación queda en suspenso. Una máquina construida para sobrevivir al vacío del espacio necesita ahora que el espacio venga a rescatarla.
Un fallo en la muñeca que paraliza la estación
Durante una operación rutinaria el 27 de mayo, los sensores de Canadarm2 detectaron una corriente de motor elevada en una articulación de la muñeca. El brazo dejó de moverse con normalidad y los controladores en tierra no lograron restablecer su funcionamiento. La NASA confirmó el problema oficialmente el 10 de junio.
El brazo permanece estabilizado en su posición actual, pero está completamente fuera de servicio hasta que se complete la reparación. La ventana fijada es el 30 de junio, sin margen para retrasos.
Las consecuencias son inmediatas. Sin Canadarm2 operativo, las naves de carga que abastecen a los astronautas con comida, equipamiento y suministros no pueden atracar en la estación. La última maniobra de atraque la realizó en abril el astronauta Chris Williams, capturando la nave Cygnus XL de Northrop Grumman.
25 años de servicio y 10 más allá de lo previsto
Canadarm2 llegó a la ISS en 2001, mucho antes de que existiera el concepto de nave de carga comercial. Este año cumple 25 años en órbita, superando en una década su vida útil de diseño. Que siga funcionando es, en sí mismo, una anomalía notable.
A lo largo de ese tiempo ha asumido tareas para las que nunca fue diseñado. En 2024 completó su captura número 50 de una nave espacial, una función que fue incorporándose progresivamente a medida que crecía el tráfico comercial hacia la estación. La gestión recae cada vez más en los controladores en tierra: tanto en la NASA en Houston como en la Agencia Espacial Canadiense cerca de Montreal, los equipos gestionan más de 100 días de trabajo al año con la robótica canadiense de la ISS, liberando tiempo valioso de la tripulación.
Un diseño pensado para ser reparado en el espacio
La avería es grave, pero no imprevisible. La Agencia Espacial Canadiense diseñó Canadarm2 con segmentos modulares intercambiables precisamente para poder sustituir componentes en órbita sin devolver el brazo a la Tierra. Además, planificó con antelación el envío de repuestos clave: ya hay una pieza de recambio disponible a bordo, lo que elimina uno de los mayores obstáculos logísticos que podrían haber retrasado la reparación semanas o meses.
No es la primera vez que se recurre a este procedimiento. En 2017, los astronautas sustituyeron una de las «manos» del brazo tras detectar signos de desgaste normal. Aquel precedente demostró que el diseño modular funciona tal como fue concebido.
La caminata espacial del 30 de junio: quién y cómo
La NASA ha programado una actividad extravehicular para el 30 de junio con el objetivo de reemplazar la articulación de muñeca dañada. La fecha tiene cierta ironía: es el día anterior al Día de Canadá, la festividad nacional del país que construyó y financia el brazo.
Los astronautas asignados procederán previsiblemente de la tripulación de la Expedición 74. En el lado estadounidense se encuentran Chris Williams, Jessica Meir y Jack Hathaway de la NASA, junto a Sophie Adenot de la Agencia Espacial Europea. La NASA celebrará una conferencia de prensa en una fecha aún por determinar para presentar oficialmente a los dos astronautas que realizarán la reparación y detallar el procedimiento previsto.
El legado canadiense en la robótica espacial
La historia de Canadarm2 no se entiende sin su predecesor. El primer Canadarm debutó en 1981 a bordo del segundo vuelo del transbordador espacial, inaugurando una saga de brazos robóticos que lleva más de cuatro décadas apoyando la exploración humana del espacio.
Uno de los momentos más recordados llegó en 2007, cuando un panel solar de la ISS sufrió un desgarro. El astronauta Scott Parazynski tuvo que desplazarse sobre el brazo extendido con un accesorio adicional hasta alcanzar el panel —que seguía electrificado— para realizar una reparación de emergencia. Pocas imágenes resumen mejor lo que este brazo ha llegado a hacer.
Ahora la saga continúa con una tercera generación. Canadarm3 está en construcción para apoyar el programa Artemis, el mismo que en abril llevó al astronauta canadiense Jeremy Hansen alrededor de la Luna. Lo que ocurra el 30 de junio será, probablemente, uno de los últimos grandes capítulos de Canadarm2 antes de que su sucesor tome el relevo.
