Guillermo «Memo» Ochoa lleva cuarenta años en el mundo y seis Mundiales en las piernas, pero en este torneo todavía no ha pisado el césped. El portero más icónico del fútbol mexicano observa desde el banquillo del Azteca mientras la selección ya tiene el pase a octavos en el bolsillo.
Ante Chequia, eso podría cambiar.
Un ídolo en el banquillo del Azteca
Ochoa llegó a este Mundial con un mérito difícil de igualar: ser convocado por sexta vez consecutiva a la cita más importante del fútbol. Solo Lionel Messi y Cristiano Ronaldo comparten ese hito en la historia reciente del torneo. Hay una diferencia de fondo, sin embargo. Mientras las otras dos leyendas han protagonizado sus últimos Mundiales, Ochoa lleva dos partidos viendo el juego desde el banquillo.
El portero titular ha sido Raúl «Tala» Rangel, el guardameta del Chivas con 26 años, que ha respondido bien en las victorias ante Corea del Sur y Sudáfrica. Ochoa observa, entrena y espera. Esa espera podría terminar ante Chequia.
El escenario tiene su propio peso. El Estadio Azteca, referencia del fútbol mexicano, ha sido testigo de algunos de los momentos más grandes de la selección. Que Ochoa pueda jugar allí, en la fase de grupos de su sexto Mundial, convierte este partido en algo más que un simple trámite deportivo.
El respaldo unánime de sus compañeros
Dentro del vestuario, la posibilidad de ver a Ochoa bajo los palos genera una respuesta sin fisuras. Alexis Vega no dudó al hablar de su compañero: «Para mí es una leyenda de la selección mexicana. Creo que es un jugador que siempre ha estado dispuesto a jugar con la selección.»
Roberto «Piojo» Alvarado añadió algo igualmente relevante: el apoyo a Ochoa no implica desconfianza en Rangel. «Tanto si juega Memo como quien sea, todos estamos preparados», dijo el centrocampista. «Nos alegraría ver a Memo en la portería, pero sabemos que Tala también lo está haciendo de la mejor manera posible.»
Orbelín Pineda fue quizás el más directo en lo emocional. «Estaríamos orgullosos, sinceramente. Conozco a Memo desde hace bastante tiempo y es una gran persona, un gran jugador», afirmó. «Sabemos el liderazgo que muestra dentro y fuera del campo.» Lo que emerge de estas palabras no es debate ni división, sino cohesión: un grupo que respalda a su titular y, al mismo tiempo, desea que su veterano referente tenga su momento.
La carrera de una leyenda: seis Mundiales, cuatro con minutos
Ochoa debutó en un Mundial en Alemania 2006. Desde entonces ha participado de forma efectiva en tres torneos más, acumulando actuaciones que forman parte de la memoria colectiva del fútbol mexicano. Su Mundial de Brasil 2014 fue especialmente recordado, con paradas que quedaron grabadas en la historia del torneo.
Si juega ante Chequia, sería su cuarta participación con minutos reales en un Mundial, un dato que en el contexto de su carrera tiene un peso considerable. No son muchos los porteros que han disputado cuatro Mundiales como titulares.
El paralelismo con Messi y Ronaldo en cuanto a convocatorias resulta llamativo, pero también revela la singularidad de su caso. Las otras dos leyendas han sido protagonistas indiscutibles. Ochoa, en cambio, ha tenido que ganarse cada minuto y cada convocatoria a lo largo de dos décadas, y esa longevidad a los 40 años en la élite internacional merece reconocimiento por sí sola.
México ya está en octavos, pero no quiere relajarse
La clasificación de México a la ronda de 32 ya es un hecho. Las victorias ante Corea del Sur y Sudáfrica cerraron ese capítulo antes del último partido de grupo. Aun así, los jugadores son claros: eso no convierte el encuentro ante Chequia en algo menor.
«Estamos muy tranquilos, sabemos que ya estamos en la siguiente ronda, pero no queremos relajarnos», advirtió Vega. «Queremos ganar el partido de mañana. Sabemos que son un rival duro.»
Pineda fue todavía más concreto. «No hemos conseguido nada aún», dijo. «Se siente ese deseo fuerte de dar lo mejor por nuestro país. Tenemos una gran oportunidad. Hay que ganar y luego ir partido a partido.» El calendario que viene refuerza esa mentalidad: tras el partido ante Chequia, México disputará su ronda de 32 el 30 de junio, de nuevo en el Azteca, y si pasan, el 5 de julio tendrán allí mismo la ronda de 16. El torneo apenas comienza para ellos, y Ochoa podría abrir ese camino desde la portería.
