Green Home Press
  • Selección Green
  • Bienestar
  • Ciencia
  • Economía
  • Energía
    • Precio de la Luz
  • Tecnología
No Result
View All Result
Writy.
  • Selección Green
  • Bienestar
  • Ciencia
  • Economía
  • Energía
    • Precio de la Luz
  • Tecnología
No Result
View All Result
Green Home Press
No Result
View All Result
Home Ciencia

Desde Cornualles hasta la Luna: cómo la misión Artemis II está cambiando lo que los jóvenes creen posible

by David Pérez
24 de abril de 2026
in Ciencia
Young engineer in Cornwall's satellite control room, focused on lunar mission telemetry.

Inside a Cornwall satellite control room, a young engineer monitors telemetry data for the Artemis II mission, bridging Earth and the Moon.

En una sala de operaciones en Goonhilly, Cornualles, Will Parker pasó diez días escuchando en tiempo real las conversaciones entre la cápsula Orion y Houston. Mientras millones de personas seguían la misión Artemis II a través de retransmisiones, él observaba cómo cada prueba de los astronautas modificaba la señal que sus antenas captaban en directo.

A miles de kilómetros de la Luna, algo empezaba a cambiar también en tierra.

Escuchando a Orion desde Cornualles

Las antenas de Goonhilly no descansan. Durante los diez días que duró la misión, rastrearon la cápsula Orion cada vez que la Luna asomaba sobre el horizonte, recogiendo datos y enviándolos a la NASA en tiempo real. Parker y su equipo tenían en pantalla la retransmisión oficial, pero lo que de verdad les importaba era otra cosa: cada prueba ejecutada a bordo dejaba una huella visible en los monitores de Cornualles.

Parker describe la experiencia como «fantástica» e «histórica». Para él, supuso recoger el testigo de las misiones Apolo. Pero también es el primero en reconocer que lo más difícil está por venir: «Esta era, en cierto modo, la misión más sencilla. Queda mucho trabajo por hacer.»

El efecto Artemis en las aulas

Caitlin Gould lleva años intentando convencer a jóvenes de Cornualles de que las carreras en tecnología e ingeniería son para ellos. Fundadora de TECgirls, una organización que trabaja para aumentar la presencia de mujeres en esos sectores, reconoce que uno de los mayores obstáculos ha sido siempre la incredulidad. Los jóvenes, sencillamente, no se imaginaban en esos empleos.

Artemis II cambió algo en ese relato. «Ver una misión dentro de su propia vida hace que se den cuenta de que esto es real», explica Gould. Y añade: «Con futuras misiones planificadas, podría ser algo en lo que ellos participen. Eso es enorme.»

El interés fue tan desbordante que el evento de TECgirls previsto para el 20 de junio casi se agotó en la primera semana. Tuvieron que ampliar la cita a dos días —sábado y domingo— para dar cabida a todos los que querían saber más. Las familias, subraya Gould, son parte fundamental del problema: muchos padres no consideraban estas carreras como opciones realistas para sus hijos.

El espacio no es solo para astronautas

Matthew Cook, responsable de exploración espacial en la Agencia Espacial del Reino Unido, tiene un mensaje claro para quienes creen que el sector solo busca ingenieros o científicos: no es así. «Si eres organizado, necesitamos gestores de proyectos. Si entiendes los matices geopolíticos, necesitamos abogados espaciales. Si se te dan bien las finanzas, necesitamos economistas.»

Cook también señala a la astronauta Christina Koch como referente: «experimentada, competente y cercana», en sus palabras. Lo que Artemis II representa simbólicamente merece perspectiva: las 24 personas que habían estado cerca de la Luna antes eran hombres blancos estadounidenses. «Ahora estamos rompiendo esas barreras», afirma. El programa de astronautas del Reino Unido es, para él, una prueba tangible de que el sector se está abriendo.

Cornualles como polo espacial emergente

Que Goonhilly participara en el seguimiento de Artemis II no es una anécdota. Es la demostración de que el trabajo espacial no ocurre únicamente en Estados Unidos, como señala Gould: «Ha sido muy bonito poder conectar todo esto con cómo estamos vinculados a ello aquí en Cornualles.»

El Cornwall Space Cluster agrupa tres instalaciones con ambiciones definidas: Spaceport Cornwall, Goonhilly Earth Station y el National Drone Hub en el aeródromo de Predannack. Juntos, aspiran a hacer crecer la industria de datos, espacio y aeronáutica en la región. El panorama formativo, sin embargo, no acompaña del todo ese impulso. El número de cursos de formación profesional en el sector ha caído, y los grados universitarios relacionados apenas han variado desde 2022. Un informe reciente ha recomendado medidas concretas para reforzar las competencias y la contratación en Cornualles.

Una chispa que necesita combustible

Los datos de EngineeringUK apuntan a un avance real: en 2022, el 16,5 % de los ingenieros en el Reino Unido eran mujeres, frente al 10,5 % de 2010. Es un progreso. También es un recordatorio de cuánto camino queda por recorrer.

Gould lo resume con claridad: las misiones como Artemis II generan la chispa, pero lo decisivo es lo que ocurre en tierra. Por eso TECgirls reúne en un mismo espacio a universidades, empleadores, centros de formación y proveedores de aprendizaje, mostrando rutas profesionales concretas que van desde grados hasta formación profesional y programas de aprendizaje.

La próxima edición del festival ya tiene fecha. Si el interés de las últimas semanas sirve de indicador, es probable que tampoco quepan todos en un solo día. Lo que viene después, para Cornualles y para una generación que creció viendo la Luna en directo desde su región, podría ser mucho más que el inicio de algo.

  • Aviso Legal
  • Contacto
  • Green Home
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
Contacto

© 2025 by GreenHomePress

No Result
View All Result
  • Selección Green
  • Bienestar
  • Ciencia
  • Economía
  • Energía
    • Precio de la Luz
  • Tecnología

© 2025 by GreenHomePress